|
Historia del Taekwondo
Biografía del General Choi, Hong Hi y desarrollo del
TaeKwon-Do.
El General Choi Hong Hi nació el 9 de noviembre de 1918, en Hwa Dae Myong
Chun Distrito de Korea. A la edad de 12 años comenzó a estudiar Taek Kyon,
un antiguo método de lucha coreana en el que se utilizaban los pies.
TAEKWON-DO,
significa arte de lucha con las manos y los pies. Este fue desarrollado
por el General Choi Hong Hi, entre los años 1945 y 1955. Hasta que el 11
de Abril de 1955, Corea acepto el taekwon-do como su nuevo arte. Esto surgió
como una sabia mezcla entre el karate japonés y el tae kyon, antiguo arte
marcial coreano. Se dice que el taekwon-do es un arte, una ciencia y un
deporte que constituyen un modo de vida. Una ciencia porque todos sus movimientos
se basan en la ciencia moderna, especialmente en las leyes físicas newtonianas,
que muestran como generar el máximo de energía en cada acción. Las técnicas
del taekwon-do están diseñadas para producir el máximo de poder, de acuerdo
a las formulas científicas y al principio de la energía cinética.
Enrolado en la Armada japonesa durante la Segunda Guerra Mundial, fue enviado
a Pyongyang, donde fue encarcelado. Con el objetivo de mantener su buena
salud física y mental durante su encarcelamiento, practicaba karate, en
soledad al principio, y luego enseñándolo al personal de la prisión y otros
prisioneros.
Al convertirse en oficial en la nueva Armada coreana luego del final de
la guerra, continuó enseñando su arte marcial a sus soldados, así como a
soldados americanos de servicio en Corea.
En 1959, el General Choi fue nombrado Presidente de la Asociación coreana
de Taekwon-Do. Siete años después, el 22 de marzo de 1966, creó la Federación
Internacional de Taekwon-Do (I.T.F) Como fundador del Taekwon-Do y Presidente
de la I.T.F, tuvo la habilidad de compartir su arte con estudiantes en todo
el mundo. Hoy, el entrenamiento en Taekwon-Do está disponible en cualquier
parte del mundo. Después de una vida dedicada al desarrollo del Taekwon-Do,
un arte marcial moderno, basado en valores tradicionales, filosofía y entrenamiento,
el General Choi, fundador del Taekwon-Do y Presidente de la I.T.F., falleció
el 15 de junio de 2002, en su país de nacimiento.
Historia:
Al querer compartir los resultados de sus reflexiones filosóficas y sus
experimentos técnicos, el General Choi planificó y escribió un trabajo referencial
único, la Enciclopedia del Taekwon-Do. En sus quince volúmenes, él explicó
en detalle las reglas y prácticas de este arte.
Siempre esforzándose por la excelencia, el General Choi, presento al Taekwon-Do
como en un estado de continua evolución, abierto a cambios que mejorarían
su efectividad. El escribió que el que crea que ha desempeñado su tarea
ampliamente pronto se marchitará. De igual manera, cualquier emprendimiento
que sea percibido como habiendo alcanzado su objetivo, estará destinado
a perder el propósito, estancarse y morir.
Desde el comienzo, el Taekwon-Do nunca ha parado de evolucionar, conducido
por la férrea voluntad y el trabajo duro de su fundador. Los líderes de
la I.T.F. (Federación Internacional de Taekwon-Do) hoy en día, también reconocen
la necesidad de evolucionar y ellos están igualmente apasionados por el
futuro de la organización.
El Tae Kwon-Do
y su efecto mental...
El TaeKwon-Do es un arte que implica un cierto modo de pensamiento y de
vida, y particularmente generando cultura moral y un poder de justicia.
El TaeKwon-Do esta reconocido por ser uno de los mejores medios de desarrollo
y de fortalecimiento de las características emocionales, perceptivas y psicológicas
que permiten a la nueva generación, sin distinción de edad, de status social
o de sexo, aprender eficazmente y participar de la vida social, así como
responder a
las necesidades de sus semejantes.
Cada movimiento de TaeKwon-Do tiene una concepción científica y una meta
especifica, de tal modo que un instructor con talento debería desarrollar
en los estudiantes la certeza que el éxito es posible para todos. La repetición
constante enseña la paciencia y la resolución de superar todas las dificultades.
La formidable potencia generada por el cuerpo desarrolla la confianza en
sí mismo durante un encuentro con un adversario, en cualquier lugar y en
cualquier contexto. Los combates enseñan la humildad, el coraje, la agilidad,
la posición, la adaptabilidad, así como el autocontrol.
Las formas nos dan flexibilidad, gracia, equilibrio y coordinación mientras
los ejercicios fundamentales desarrollan la precisión y enseñan el método,
los principios, la imaginación y el objetivo. Eventualmente este entrenamiento
penetrará en cada acción consciente o subconsciente del estudiante. En un
cierto sentido el TaeKwon-Do y la sana dirección de un instructor capacitado
pueden servir de freno a un mal comportamiento, a la inseguridad y al ser
físicamente débil puesto que el estudiante que llega a amar este arte avanza
muy rápidamente, para destacarse tiene que mantener su cuerpo a nivel más
alto de acondicionamiento y por consecuencia, tratará de mejorar su entrenamiento
de cualquier modo que sea.
Así el TaeKwon-Do ofrece una estricta disciplina junto con un espíritu de
cooperación y respeto mutuo. Junto con la disciplina, hay muchos que necesitan
y buscan la aceptación y el liderazgo y están ansiosos en asociarse a un
grupo o a un líder sólido. Si el estudiante se prepara concienzudamente,
podrá fácilmente ser aceptado por sus padres y sus superiores.
Si existen buenas relaciones entre el instructor y los cinturones de rango,
de modo correcto, educado, confiable, inteligente y comprensivo, éste liderazgo
quizás será el mejor de todas las influencias para los estudiantes. El prejuicio
se aprende a una temprana edad pero hay poco tiempo para los pequeños prejuicios
cuando uno comparte camaradería y se entrena en TaeKwon-Do en una atmósfera
espartana.
Gracias a clases serias de TaeKwon-Do cada uno aprende a comunicarse, con
el resultado evidente de la desaparición de las barreras raciales. El intercambio
armonioso del TaeKwon-Do entre las razas ayuda indudablemente a erradicar
la desgraciada carencia de comprensión que muy a menudo existe entre los
pueblos.
De modo evidente, el que se entrena saca del TaeKwon-Do muchas otras ventajas.
El TaeKwon-Do puede ayudar no solamente a los estudiantes, a encontrar su
puesto en la sociedad, sino también en su vida académica. Este arte enseña,
entre otras cosas, la tenacidad y la concentración.
También puede ser utilizado para templar las tensiones y las presiones generales
por el rigor de largas y tediosas horas de estudios. Una sesión de entrenamiento
puede revitalizar y refrescar al estudiante y ayudarle a canalizar su energía
hacia sus estudios nuevamente.
Los estudiantes tienden a volverse letárgicos y distraídos después de largas
horas de confinamiento en sus clases. Romper esta atmósfera con el entrenamiento
enseña al estudiante a aclarar su mente y a salvar los obstáculos que normalmente
podrían impedirle que canalice sus fuerzas.
Utilizando este mismo principio en contra de un blanco específico, un estudiante
diligente puede aprender a concentrar sus recursos con un mínimo de pérdida
de energía. También el TaeKwon-Do tiende a acelerar el proceso de maduración
del estudiante, ya que la seriedad del arte, sus potenciales y el profundo
respeto que sacará eventualmente del entrenamiento, estimulará la sensibilidad
y la percepción del estudiante.
Esta, quizás es la fase de instrucción más importante para el instructor;
la aptitud a enseñar a un estudiante los métodos de utilización del cuerpo
como arma sin que el estudiante abuse de sus conocimientos. Aunque el conocimiento
podría parecer frustrante, la tarea consiste en educar al público y a los
dirigentes responsables de la comunidad e introducir el estímulo del TaeKwon-Do,
es un reto que deben afrontar todos los estudiantes.
Sin embargo, hay que recordar claramente que la civilización moral, que
permite a los jóvenes poseer su propia visión de la vida y su filosofía,
erradicando todas las tendencias nefastas, es la primera de esas razones.
Filosofia:
La filosofía del Taekwon-Do puede ser resumida por las últimas dos frases
del Juramento del Estudiante de la I.T.F. (Federación Internacional de Taekwon-Do):
Seré un campeón de la justicia y la libertad.
Construiré un mundo mejor y más pacifico.
Al practicar el Taekwon-Do y al vivir de acuerdo a sus valores fundamentales,
nos transformaremos en buenos ciudadanos y seremos capaces de crear un mundo
mejor.
El desarrollo de la filosofía del Taekwon-Do desarrollado por nuestro fundador,
fue influenciado por filósofos orientales tales como Confucio, y Lao Tzu,
por el Budismo, y por la filosofía de las artes marciales. Sin embargo,
los valores fundamentales, expresados en los principios del Taekwon-Do,
son universales. En la Enciclopedia del Taekwon-Do, el General Choi, nos
mostró como encontrar un balance armonioso entre lo físico y lo mental
|